Fundamentos

Educar para ser en la Diversidad.

El significado de nuestro lema institucional

 

El Colegio Montesol surge como una respuesta a modelos de educación homogenizantes,  que limitan los aprendizajes y el desarrollo de las personas a normas y cánones culturales que no existen o están en franca retirada ante el surgimiento de una realidad social y cultural que es cada día mas diversa, plural y globalizada.

 

Nuestra propuesta apunta a demostrar que se puede hacer mas y mejor educación en contextos (institucionales y pedagógicos) que valoran, promueven y aceptan la diferencia y la diversidad. Por lo demás hacer esto no es mas que el intento de reproducir en la escuela lo que será la realidad que a los alumnos les tocará vivir cuando se incorporen al mundo de la educación superior o el campo laboral.

 

Una escuela que hace educación en la diversidad, cumple mejor el desafío de formar ciudadanos que valoran la convivencia, la solidaridad y el diálogo. Desarrolla mejor competencias y habilidades que tienen cada vez mas valor e importancia como la creatividad, el trabajo en equipo, la disposición al cambio, la capacidad expresiva y el liderazgo.

 

Bajo esta perspectiva es quer hacemos nuestros lo planteamientos que al respecto plantea el documento “Nueva perspectiva y vision de le educación especial. Informe de Expertos. Mineduc 2004”  y del cual rescatamos las líneas siguientes:

 

La diversidad de culturas y de individuos es una realidad incuestionable.  Sin embargo, la educación tiende a funcionar con esquemas homogenizadores, a pesar de la constante evidencia de la heterogeneidad de los alumnos, sus familias, los docentes y los contextos en los que tiene lugar el hecho educativo, con lo cual difícilmente se logrará el objetivo de educar para insertarse en una sociedad diversa y en un mundo cada vez más globalizado. La homogeneidad de la oferta educativa y delos procesos de enseñanza es una de las barreras que es preciso superar, para que todos los alumnos, sin excepción, aprendan y participen plenamente.

 

La diversidad de los alumnos es la consecuencia de su origen social y cultural y de sus características individuales en cuánto a su historia personal y educativa, capacidades, intereses, motivaciones y estilos de aprendizaje. Esta multiplicidad de factores hace que no haya dos

alumnos idénticos.

 

 

La educación puede ser un factor de cohesión y de igualdad si respeta la diversidad de las personas y de los grupos humanos, valorando a cada persona por lo que es y proporcionando a cada uno lo que necesita para desarrollar al máximo sus capacidades y construir su propia

identidad. La desigualdad se produce cuando las diferencias se invisibilizan o valoran negativamente y cuando se establecen jerarquías entre las personas en función de distintos criterios como, por ejemplo, el origen social o cultural, o el nivel de competencias.

 

La educación tiene el imperativo ético de asegurar la igualdad sin que ello signifique uniformidad, para no reproducir las desigualdades presentes en la sociedad.

 

La diversidad también implica participar en los valores democráticos y cultivar la solidaridad. La educación en la diversidad es un medio esencial para desarrollar la comprensión mutua, el respeto y la tolerancia, que son los fundamentos del pluralismo, la convivencia y la democracia. Como se señala en el informe Delors “La educación tiene una doble misión: enseñar la diversidad de la especie humana y contribuir a una toma de conciencia de las semejanzas y la interdependencia entre todos los seres humanos. La enseñanza del pluralismo no sólo es una protección contra las violencias, sino también un principio activo de enriquecimiento cultural y cívico de las sociedades contemporáneas.”.

 

Por ello, uno de los pilares de la educación del siglo XXI es el de aprender a vivir juntos, desarrollando la comprensión del otro y la percepción de las formas de interdependencia, respetando los valores del pluralismo, la comprensión mutua y la paz.  La mejor forma de lograr ésto, es que las personas tengan la oportunidad de aprenderlo y vivenciarlo en una instancia de socialización tan importante como es la escuela. Por ello, es preciso avanzar hacia escuelas más inclusivas que eduquen en la diversidad y el respeto y valoración de las diferencias.

 

El enfoque homogenizador de la educación, centrado en las semejanzas, y la percepción de las diferencias desde criterios normativos, ha conducido a que muchos alumnos, que no se ajustan a los estándares establecidos como “normales”, sean considerados con dificultades, objeto de programas o servicios diferenciados, o simplemente excluidos.

 

Como se ha señalado, la educación tiene la doble función de socialización e individuación, sin embargo, el énfasis ha estado tradicionalmente más en lo primero que en lo segundo. El olvido de la dimensión de la individuación es otra razón por la cual,desde nuestro punto de vista, muchos alumnos y alumnas experimentan dificultadesde aprendizaje y de participación en una escuela en la que las exigencias son laspara todos y no se consideran los múltiples talentos, intereses y capacidades

de las personas.

 

Desde esta perspectiva, hay que avanzar hacia una educación que valore y respete las diferencias, viéndolas como una oportunidad para optimizar el desarrollo personal y social y no como un obstáculo a evitar en el proceso de enseñanza y aprendizaje.”